Image Credentials: Image Title: Trump intensifica la presión sobre América Latina para frenar la influencia de China Source: (sora.openai) Date: March 2026. Attribution: This image was created using AI-generated imagery (sora.openai) and does not depict a real-world scene.
Por Open Chronicle con agencias
En las últimas semanas, la administración de Donald Trump ha pasado de la retórica a la acción directa en América Latina, desplegando una serie de medidas coercitivas destinadas a revertir el dominio económico de Pekín en la región. Bajo la premisa de restaurar la “preeminencia estadounidense”, Washington ha intervenido en sectores estratégicos que van desde las telecomunicaciones hasta el control de infraestructuras críticas.
Acciones directas: Cables, puertos y canales
La ofensiva de Washington se ha manifestado de manera contundente en varios puntos clave:
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Chile: El gobierno de EE. UU. impuso prohibiciones de viaje a tres funcionarios chilenos como represalia por la posible construcción de un cable submarino de fibra óptica en colaboración con China.
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Panamá: Bajo presión directa de Trump , quien llegó a sugerir la retoma del control estadounidense sobre el Canal de Panamá, el gobierno panameño incautó dos puertos estratégicos que eran operados por una empresa con sede en Hong Kong.
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Perú: Washington ha emitido advertencias severas contra la cesión de control en el megapuerto de Chancay, una infraestructura de aguas profundas construida por China que EE. UU. teme que pueda tener fines militares.
La cumbre “Shield of Americas”
Como eje central de esta estrategia, el presidente Trump será el anfitrión de una cumbre este fin de semana en su complejo de golf cerca de Miami. El evento, denominado “Shield of Americas” (Escudo de las Américas), busca alinear a los líderes regionales contra lo que la Casa Blanca califica como la “influencia maligna” de China.
Un panorama económico dividido
El desafío para Washington es mayúsculo. Según investigaciones de Francisco Urdinez, profesor de la Universidad Católica de Chile, el panorama ha dado un giro radical en las últimas dos décadas:
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En 2001: Solo Cuba comerciaba más con China que con EE. UU.
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En 2026: Casi todos los países de América del Sur, con excepciones como Paraguay y Colombia, tienen a China como su principal socio comercial.
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Financiamiento: Entre 2014 y 2023, China otorgó préstamos y subvenciones por valor de 153.000 millones de dólares, triplicando los 50.700 millones aportados por Estados Unidos.
El factor Taiwán y la Seguridad Nacional
La Estrategia de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, publicada en diciembre, admite que “años de abandono” permitieron que competidores extrahemisféricos controlaran activos vitales. La tensión también es diplomática: aunque China ha logrado que cinco países de la región rompan lazos con Taiwán desde 2016, siete de los doce países que aún reconocen a la isla se encuentran en América Latina.
Expertos como Rebecca Ray, de la Universidad de Boston, señalan que China ha ocupado espacios donde EE. UU. ha estado ausente, particularmente en energía verde e infraestructura. Por su parte, Pekín sostiene que sus intereses son puramente comerciales, aunque advierte que defenderá sus activos y espera que EE. UU. respete su esfera de influencia en el Pacífico Occidental a cambio de respeto en el Hemisferio Occidental.