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Por Open Chronicle con agencias
Fuertes enfrentamientos estallaron este jueves en La Paz entre mineros manifestantes y fuerzas de seguridad bolivianas, en medio de una nueva jornada de protestas contra el Gobierno del presidente Rodrigo Paz.
Los disturbios comenzaron cuando grupos de mineros afiliados a la Central Obrera Boliviana intentaron avanzar hacia el Palacio de Gobierno en el centro de la capital administrativa del país. Las fuerzas de seguridad respondieron utilizando gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, mientras algunos manifestantes lanzaban cócteles Molotov durante los enfrentamientos.
Varias personas resultaron heridas en medio de los choques, aunque las autoridades todavía no han confirmado un balance oficial de víctimas.
La policía instaló barricadas en las principales vías de acceso al Palacio de Gobierno para impedir el avance de la movilización. En respuesta, los manifestantes levantaron bloqueos en distintos puntos de la ciudad y reiteraron su exigencia de renuncia del Gobierno.
La Central Obrera Boliviana advirtió que organizará protestas de mayor magnitud si las autoridades no responden a sus demandas en los próximos días.
Mineros estuvieron a punto de rebasar a la Policía con el uso de din4mitas incluso retiraron las vallas de seguridad para ingresar a la plaza Murillo sin embargo fueron dispersados con gases lacrimógenos.#Bolivia #ElAlto #LaPaz #noticias #viral #mineros #ultimo #RodrigoPaz pic.twitter.com/xXt4IggBMw
— Vanguardia del Pueblo 🇧🇴 (@VangPueblo) May 14, 2026
Creciente malestar social
Las movilizaciones forman parte de una ola de protestas que se ha extendido durante los últimos meses en Bolivia. Mineros, sindicatos y organizaciones sociales denuncian el deterioro de las condiciones económicas, marcado por la escasez de combustible, el aumento acelerado de la inflación y la falta de dólares estadounidenses en el mercado local.
La crisis económica ha provocado un fuerte malestar entre diversos sectores sociales, que acusan al Gobierno de no ofrecer soluciones efectivas frente al encarecimiento del costo de vida y las dificultades para acceder a productos básicos.
Analistas locales consideran que la tensión política y social podría intensificarse si la situación económica continúa deteriorándose y si las protestas logran sumar un apoyo más amplio en otras regiones del país.